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Sor Juana Inés de la Cruz: Fuera de Contexto

por Carolina Mosquera Viggiani

En la sociedad de 1648, profundamente gobernada por hombres bajo un régimen colonial intenso, con estratos sociales rígidamente marcados y excluyentes (nobleza, clero, burguesía y clases bajas), la figura femenina era casi inexistente en todos los ámbitos. En este contexto, la esclavitud era una práctica «común y aceptada», y una mujer con pensamientos idealistas de libertad e igualdad no tenía cabida.

Sor Juana Inés de la Cruz nació en este panorama adverso. Como ya habrán imaginado, no comulgaba con las ideas predominantes de su entorno social, lo que le hizo extremadamente difícil adaptarse y sobrevivir a las persecuciones. Estas surgieron, en gran medida, por expresar su opinión e inconformidad, ya que su voz debía permanecer silenciada y fuera del dominio público.

En aquella época, la mujer era vista como una figura «inútil», cuyo único rol era casarse y procrear. De no hacerlo, se le relegaba al encierro en un convento. Las mujeres no podían opinar sobre la educación de sus hijos, el futuro de su familia ni sobre temas sociales. Su papel estaba limitado a la obediencia y la sumisión. Frente a estas imposiciones, Juana, que rechazaba absolutamente la idea del matrimonio, optó por la única alternativa que le quedaba: ingresar a un convento.

¿Quién fue Sor Juana?

Reconocida mundialmente como una destacada poetisa, escritora y filósofa mexicana del Siglo de Oro, su vida y obra son fundamentales para la literatura hispanoamericana. Sin embargo, surge una pregunta: ¿qué llevó a Juana Inés a pensar tan diferente a las mujeres de su época? A mi parecer, la causa principal fue su educación.

Desde muy pequeña, Juana mostró un interés sobresaliente por el aprendizaje. Se dedicó a estudiar entre los libros de la vasta biblioteca de su abuelo, a la que tenía acceso en secreto debido a las restricciones impuestas por su condición de mujer. Su pasión por la lectura era tal que, desde los tres años, leía textos avanzados para su edad. Incluso se escondía en la biblioteca y, en ocasiones, pasaba allí noches enteras.

Este amor por la lectura y el conocimiento le permitió destacar en áreas como matemáticas, lengua, filosofía y teología, lo que reforzó su decisión de ingresar al convento a los 16 años. En este espacio encontró la libertad para instruirse, acumulando más de 4,000 libros en su recámara, además de instrumentos musicales, mapas, telescopios y otros objetos que le permitieron explorar disciplinas como astronomía, mitología, historia, música, pintura y cocina.

Un espíritu revolucionario

Poco tiempo después, Sor Juana se convirtió en la escritora oficial de la nobleza y el clero, redactando cartas y discursos para las altas esferas. Sin embargo, de manera clandestina, componía poemas y prosas que denunciaban las desigualdades sociales, las atrocidades de la esclavitud y el trato hacia las mujeres. En sus obras, Sor Juana defendía fervientemente la libertad femenina, plasmando ideas revolucionarias con un estilo directo que desafiaba al sistema.

Su famosa «Respuesta a Sor Filotea de la Cruz», una carta escrita en respuesta a una monja que la criticaba, desató una polémica que resultó en la confiscación de sus libros y objetos de estudio. Ante la persecución constante, Sor Juana tomó la decisión de confiar sus escritos a personas cercanas, ordenándoles quemarlos tras su muerte para proteger su legado.

Pero “El legado” sobrevivió

A pesar de sus instrucciones, algunos de sus amigos decidieron preservar sus manuscritos, que permanecieron ocultos en el silencio del tiempo, durante décadas. Gracias a ellos, hoy podemos disfrutar de sus obras maestras. Se estima que escribió más de 100 obras, aunque solo se conservan 65. Su legado literario fue redescubierto en el siglo XX, posicionándola como un ícono del pensamiento y la creatividad en la literatura hispanoamericana.

Aspectos de su carácter y obra

  1. Sor Juana poseía una memoria prodigiosa.
  2. Fue valiente y decidida, enfrentándose a la Iglesia para defender su derecho a estudiar.
  3. Tenía un humor sarcástico y una actitud perfeccionista, revisando constantemente sus escritos.
  4. Estudiaba de noche, compaginando su tiempo con las tareas del hogar y del convento.
  5. Creía firmemente en la importancia de la educación para las mujeres.
  6. Su obra refleja influencias de filósofos clásicos y la literatura renacentista.

Características de su poesía:

  • Profundidad filosófica e inteligencia.
  • Uso del lenguaje barroco.
  • Temáticas como el amor, la religión, la naturaleza y el feminismo.

Anécdotas reveladoras:

Sor Juana, siempre en busca de superación, solía cortarse el cabello al iniciar una nueva lección, imponiéndose dominar el tema antes de que su cabello volviera a crecer, de esta manera aprendió varios idiomas y disciplinas en tiempo récord.

Una de las historias más interesantes sobre Sor Juana y su poesía tiene que ver con su poema «Hombres necios que acusáis». Este famoso poema, en el que denuncia la hipocresía y el doble estándar de los hombres que critican la conducta de las mujeres, fue inspirado en las experiencias que Sor Juana presenció en la corte virreinal y en la sociedad colonial de su tiempo.

 

En conclusión:

Hay mentes prodigiosas que surgen en épocas adversas, como si fueran semillas de inconformidad y cambio, destinadas a marcar un antes y un después. Sor Juana fue una de esas figuras únicas, cuyo legado resplandece como un faro de conocimiento y libertad. Su vida y obra nos invitan a observar cuidadosamente sus mensajes y reflexionar sobre el impacto de sus contribuciones en la historia de la humanidad.

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